Los trabajadores de la fábrica de neumáticos Fate se encuentran en estado de alerta máxima tras la emisión de una orden de desalojo firmada por la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones de San Isidro. Víctor Ottoboni, trabajador despedido que junto a sus compañeros sostiene el reclamo por la reapertura de la planta desde hace más de siete meses, explicó que la ejecución del operativo está en manos del fiscal de San Fernando, Marcelo Fuenzalida. Ante la falta de una fecha precisa para la irrupción de las fuerzas de seguridad, los operarios han convocado a organizaciones sociales, sindicales y vecinos a concentrarse en los accesos al predio para resistir la medida y defender los puestos de trabajo.
Durante la entrevista, Ottoboni denunció que la interrupción de la producción responde a una maniobra empresarial y no a una crisis financiera real. Según detalló, la firma jamás logró presentar balances con pérdidas en el Ministerio de Trabajo ni justificar los procedimientos preventivos de crisis solicitados. Aseguró además que la patronal busca quebrantar la organización sindical interna para aplicar una reforma laboral a la baja, e indicó que los sectores clave de la gerencia y el mantenimiento operativo continúan contratados y activos mediante otra firma del mismo grupo económico (INFA), lo que confirmaría que la planta sigue operativa.
Finalmente, el referente obrero hizo un balance sobre los apoyos políticos recibidos durante el conflicto. Cuestionó la postura del Gobierno Nacional y la falta de respuestas concretas por parte de la gestión provincial de Axel Kicillof, recriminando la falta de aval al proyecto presentado para que la Provincia asuma la continuidad productiva. Por el contrario, destacó el respaldo político y financiero de los diputados del Frente de Izquierda, cuyos aportes económicos permiten sostener la logística del acampe. Los trabajadores mantendrán las guardias de permanencia tanto dentro como fuera de la planta a la espera del desenlace judicial y en reclamo de su reincorporación.